Pocas obras de teatro son tan célebres como este drama romántico del que casi todos recordamos algún verso. Don Juan lleva una vida desenfrenada: seduce mujeres y las olvida al instante, desafía a sus enemigos, mata sin remordimientos y no muestra respeto por las reglas de los hombres ni por las leyes de Dios. Pero su f iero corazón se amansa el día en que ve por primera vez a doña Inés, una novicia que encarna la pureza y la virtud.






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