Estos dos apasionantes relatos plantean hondos dilemas morales. En El diablo de la botella, Keawe adquiere una botella con un diablo en su interior que concede cualquier deseo a su propietario, aunque con funestas consecuencias. En El ladrón de cadáveres, dos estudiantes de medicina se ven envueltos en una trama de compra de cadáveres para fines científicos que desemboca en horrendos asesinatos.






Comentarios