Los lobos azules siempre hacen las mismas cosas a las mismas horas en una ciudad donde todo es azul y nadie sonríe. Pero un día ven llegar a un lobo rojo que derrocha alegría y sabe silbar de mil maneras distintas. ¿Se desharán los lobos azules de un tipo tan raro, o acabarán contagiándose de sus extrañas costumbres?






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