El doctor Stockmann, hombre de firmes principios, descubre que las aguas del balneario de moda de un pequeño pueblo están contaminadas por una bacteria que pone en riesgo la salud humana. Pero en la localidad nadie parece interesado en que la verdad se divulgue: hay demasiados intereses en juego. El drama ibseniano aborda un tema plenamente actual: la corrupción de quienes anteponen el interés económico al bienestar público.






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