Un joven lobo está terriblemente hambriento y decide salir de caza. En lo alto de un prado ve a una ovejita que tiene toda la pinta de ser un sabroso bocado. La astuta ovejita, sin embargo, no está dispuesta a que se la zampe el lobo, de manera que inventa un ardid tras otro para engañar a su ingenuo enemigo, librarse de él y dejarlo con dos palmos de narices.






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