A Lena le encanta el fútbol. Y le parece genial el nuevo entrenador Charly: por f in alguien que sabe lo que hace, por fin entrenamientos emocionantes, por fin la oportunidad de lograr algo en el deporte. ¡Y él la convierte en su nueva capitana! Pero también le agarra la mano cuando el equipo celebra su primera victoria en la pizzería. Demasiado tiempo. A Lena le resulta incómodo, pero no se atreve a retirar la mano. ¿Y si todo esto es normal?






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